¿Clientes difíciles?
Aquí te dejamos una lista de los casos más comunes que puedes detectar en un cliente conflictivo, y que sin duda son señales de que vas a tener que actuar en consecuencia:
- Tu trabajo le enamoró a primera vista, pero en la práctica no te lo pinta tan bonito.
- Trapichea con tus precios y condiciones (y si es gratis mejor).
- Pide mucho, llama mucho, pregunta mucho… ¡y ni siquiera aprobó tu propuesta!.
- Su opinión es más válida que la tuya, aunque tú eres el experto en el tema.
- Se retrasa en las reuniones o nunca cumple con su parte del proyecto.
- Duda continuamente de sus decisiones o, peor, ¡de tu trabajo!


